La Feria Prevé: sembrando conexión, confianza y prevención
Por: Reyna Khabie, Directora de Formación Prevé
Este año, Formación Prevé tuvo la oportunidad de trabajar con 695 alumnos en 7 escuelas distintas, acompañando a niños y niñas a lo largo de todo un ciclo escolar en un proceso de aprendizaje, reflexión y crecimiento personal. Durante el año, se trabajaron temas fundamentales para el desarrollo emocional y social de los alumnos, como la gestión emocional, autoconocimiento, comunicación, cuidado de la salud y socialización. A través de 23 actividades, impartidas una vez a la semana, los niños pudieron explorar quiénes son, cómo se sienten, cómo se relacionan con los demás y qué necesitan para sentirse seguros, escuchados y valorados.
Más allá de aprender conceptos, cada actividad buscó abrir espacios de conversación y conexión. Espacios donde los alumnos pudieran reconocerse a sí mismos, comprender mejor a sus compañeros y reflexionar sobre la relación que tienen con sus familias y con las personas importantes en sus vidas. Poco a poco, el salón se convirtió en un lugar donde hablar de emociones, límites, empatía y bienestar también era parte del aprendizaje. Para cerrar este ciclo, se llevó a cabo la Feria Prevé, un momento muy especial en el que los niños tuvieron la oportunidad de compartir con sus familias todo lo que aprendieron durante el año. Esta vez, los roles cambiaron: los hijos se convirtieron en maestros de sus papás.
A lo largo de la feria, las familias participaron juntas en actividades que los alumnos ya habían trabajado previamente dentro del salón de clases. Los niños guiaban las dinámicas, explicaban los ejercicios y acompañaban a sus papás desde un lugar de seguridad y orgullo, demostrando todo lo que habían aprendido y construido durante el año escolar. Fue muy significativo ver cómo, a través de actividades sencillas pero profundamente humanas, las familias encontraban espacios para conocerse de maneras distintas. Muchas veces, la rutina, el trabajo, la escuela y las responsabilidades diarias no nos permiten detenernos a hablar de ciertos temas o compartir momentos de verdadera conexión. La feria abrió justamente ese espacio: un momento para escucharse, jugar, reflexionar y convivir desde otro lugar.
Cada actividad invitaba a padres e hijos a hablar sobre emociones, fortalezas, comunicación y formas de cuidarse mutuamente. Y en medio de todo eso, también surgieron risas, abrazos, conversaciones importantes y momentos de mucha cercanía emocional. La Feria Prevé no fue solamente un cierre de actividades. Fue un recordatorio de la importancia de generar espacios donde los niños puedan sentirse escuchados y donde las familias puedan volver a encontrarse desde la curiosidad, la empatía y el vínculo. Porque cuando un niño puede enseñar lo que ha aprendido, no solo demuestra conocimiento; también demuestra confianza, seguridad y la capacidad de conectar con los demás desde un lugar auténtico. Y eso, más allá de cualquier actividad, es parte de lo que buscamos construir en Formación Prevé.
Extendemos también un profundo agradecimiento a Mari y Yosi Cojab, fundadores de esta gran organización, así como a todos nuestros donadores, porque sin su apoyo no sería posible transformar vidas y hacer una verdadera prevención de riesgos y adicciones. Creemos que todos podemos ser parte de la construcción de un mejor mañana. Y tú, ¿Estás listo para ser parte de la familia Prevé?
¡Intégrate!
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